Dí­a 10º

11 de Junio de 2009

Me he despertado tarareando una canción. No recuerdo la letra, pero puedo tararearla. No se qué canción es, claro está. Supongo que si lo supiera tendrí­a algo más claro todo.

Los monos cada dí­a se acercan más y me miran. Creo que pronto haremos buenas migas. El sol es espléndido hoy. El mar también. Tararear me gusta. La música debe de ser maravillosa, pero apenas recuerdo más que esta anónima canción. Y las de los pájaros.

De detrás de una palmera aparece un tipo trajeado, sonriente. Se acerca a mi y comienza a hablarme en tono amable. Me dice que es de la SGAE, que viene a cobrar los derechos. Que en esta isla se tararean canciones y que los autores deben cobrar por ello.

El espalda plateada de la manada, se aproxima rápidamente plantando firmemente sus nudillos en el suelo. Cuando está a nuestro lado coge uno de mis cocos, aún sin abrir, y con él paga al caballero. Lo incrusta en su cráneo hasta la mitad.

El trajeado desaparece. La canción, sigue ahí­.

Los comentarios están cerrados.