Dí­a 9º

10 de Junio de 2009

Quizá deberí­a comer más. La piel se aprieta contra mis huesos dí­a a dí­a.

Sin embargo, eso me hace sentir bien. Me hace sentir un poco más yo. Más cerca de aquel yo que perdí­ el dí­a del naufragio.
A veces pienso en el reposo. Pienso tumbarme suavemente en la arena. Respirar. Y no volver a hacer nada. Dejarme morir poco a poco. En silencio. Hundirme en la arena de la playa primero, descomponiéndome, y lentamente, después, ir siendo arrastrado por el mar. Ese mar que me encierra. Que me separa de mí­. Quien sabe si todos los minúsculos trozos, no podrí­an atravesar el océano, y unirse al otro lado.
En el lado donde sé quien soy.

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