Actos poemágicos. Prólogo primero.
Trenzaré un pelo tuyo
con un beso que me diste
y en una caracola
lo untaré de miel y sal.
Y como sin darme cuenta
se caerá de mi bolsillo
cuando ande en hora punta
por la estación central.
Si los dioses no han bebido
si los astros no me engañan
cuando entre en mi cama
tu pelo estará en la almohada.