Al principio los puentes son los ojos
al principio todo se procesa
todo pasa por la cocina
¿cómo será? ¿le gustaré? ¿follará bien?
un ir y venir de señales, un flujo mordaz de decisiones
pero hay un momento borroso
nunca percibes cuando
en que ya no hay puentes
la cocina está cerrada
ya no hay vocecita diciendo nada
Una matriz divina, un huevo cósmico
en el que compartes el líquido amniótico
en el que no hay preguntas sólo sentido
en el que somos desnudos piel bebés cachorros
en el que no tiempo no espacio no razón
no tiempo no espacio no razón
sólo el huevo
sólo el universo
no tiempo no espacio no razón
Del huevo, no se sale por voluntad. No hay que decidir salir. La vida se abre camino sóla. Es entonces cuando nace un bello águila.