Archivo de Octubre de 2009

Dí­a 149º

Miércoles, 28 de Octubre de 2009

Cuando empuja el corazón
cuando la sangre manda
cuando todo gira solo
sellamos con una rúbrica
de labios entrelazados
la rueda de este destino

Dí­a 145º

Sábado, 24 de Octubre de 2009

Esa extraña intimidad
que ni tu ni yo sabemos
cómo ha nacido
pero ambos invocamos
casi incoscientemente
como autómatas de sangre
como tí­teres almados
pendientes de los hilos
que mueve la única mano
la única que en mi vida
me ha sujetado

Dí­a 140º

Lunes, 19 de Octubre de 2009

Sólo por verte

tiré las paredes de mi casa

por verte,

sólo por verte

me siento en la vereda cada dí­a

por si pasas

sólo por verte,

por verte,

dejé que me pusieran en la cara

los ojos

que brillan de alegrí­a

sólo por verte

Dí­a 135º

Miércoles, 14 de Octubre de 2009

Podrí­a hablar de tifones
de ví­ctimas y huracanes
mencionar polí­ticos corruptos
y muertos en carreteras muertas
podrí­a recordar el tsunami
y las cifras de depresiones
llorar varí­as muertes cercanas
o angustiarme por la maldición
que lanzó una gallina vieja

pero he visto por sorpresa
tus huellas sobre mi mesa
y sólo puedo imaginar
montones de cosas bellas

Dí­a 131º

Sábado, 10 de Octubre de 2009

Con vaqueros.

Camisa blanca de cuellos

dos o tres botones sueltos

las gafas de pasta negras

y el pelo recogido, coleta o moño.

Es mi visión favorita. El Arte total.

Dí­a 127º

Martes, 6 de Octubre de 2009

La mentira piadosa no existe. Es un autoengaño de los enfermos de cobardí­a que no se atreven a encarar su responsabilidad ante otro.

Pegocita nº 1, segunda época.

Dí­a 124º

Sábado, 3 de Octubre de 2009

Cuando me dejaste, empezaron a brotarme alas.
Unas alas que yo nunca pedí­. Unas alas que no quiero

Contigo yo era aire
y cada mañana volaba sobre la tierra y los rí­os
volaba sobre los árboles
volaba sobre el mar, levantando las olas
y entre las flores que me prestaban
algunos de sus pétalos

volaba entre las calles
acariciando a la gente
para acabar
cada noche
soplando los rizos castaños
de tu pelo dormido

Cuando acaben de crecer
no pienso usarlas.
Dejaré que se pudran y caigan
que se cubran de hojas y tierra.

No las necesitaré
Volveré otra vez a ser aire

Dí­a 123º

Viernes, 2 de Octubre de 2009

Me resulta extrañí­simo ver

como aun cuando el mismí­simo alma de la tierra

nos habla con claridad al oí­do

hay quien se esfuerza en hacer como que no oye

para seguir organizando su vida