Cuando me dejaste, empezaron a brotarme alas.
Unas alas que yo nunca pedí. Unas alas que no quiero
Contigo yo era aire
y cada mañana volaba sobre la tierra y los ríos
volaba sobre los árboles
volaba sobre el mar, levantando las olas
y entre las flores que me prestaban
algunos de sus pétalos
volaba entre las calles
acariciando a la gente
para acabar
cada noche
soplando los rizos castaños
de tu pelo dormido
Cuando acaben de crecer
no pienso usarlas.
Dejaré que se pudran y caigan
que se cubran de hojas y tierra.
No las necesitaré
Volveré otra vez a ser aire