Esa extraña intimidad
que ni tu ni yo sabemos
cómo ha nacido
pero ambos invocamos
casi incoscientemente
como autómatas de sangre
como títeres almados
pendientes de los hilos
que mueve la única mano
la única que en mi vida
me ha sujetado
Esa extraña intimidad
que ni tu ni yo sabemos
cómo ha nacido
pero ambos invocamos
casi incoscientemente
como autómatas de sangre
como títeres almados
pendientes de los hilos
que mueve la única mano
la única que en mi vida
me ha sujetado